lunes, 18 de abril de 2016

En medio de Palermo, Nina Fernandez pasó la vergüenza de su vida.

LA MODELO QUEDÓ DESPOJADA.


            En horas de la tarde de ayer, la modelo Nina Fernández, de 22 años de edad y con una gran carrera en dicha profesión, estaba viajando en su lujoso auto por las calles de Palermo para dirigirse a un concierto en Groove, un boliche que funciona como teatro donde suele haber recitales.
            Ella cuenta que se quiso bajar una cuadra antes de donde se encuentra el lugar del recital para empezar a hacer la fila para entrar, como una persona normal.  Por Avenida Santa Fe, aproximadamente entre Uriarte y Darregueyra, ella se bajó del asiento trasero del vehículo manejado por su chofer. En el momento en que salió y cierra la puerta no se dio cuenta de que su vestido se había quedado enganchado en la puerta. Ni enterada, siguió caminando hasta que el chofer la vio por el espejo, e inmediatamente, hizo que subiera nuevamente al coche. Ahora, todos podemos acordar que llevar un vestido medio elegante no es una idea muy...lúcida, ¿no?
            En fin, Nina declaró que este hecho fue el momento más bochornoso de su vida, nada comparable con el incidente de aquel 2013 en el cual ella tenía tan sólo 18 años y se cayó en la pasarela; o esa vez que se olvidó de salir a desfilar y hubo un gran bache en aquel gran evento. Hasta dice que sintió que hasta los pájaros se reían de ella. Algunos fans, que también estaban haciendo la fila para entrar, dicen que la vieron: "Pobre, me dio una lástima, yo me muero si me pasa eso, más si soy famosa" dijo María. Por otra parte, José agregó "¿cómo va a venir en vestido a un recital? es medio tonta esa chica". La gente también opinó en las redes sociales, quienes le reprochaban lo mismo que José: "¿Cómo se le ocurrió ir así?" y la juzgaban. Otros opinaban que ella podía ir vestida como quisiera y que está en todo su derecho ir así.

            Al final, como afortunadamente Nina tenía más ropa en su auto, se cambió -esta vez con ropa más casual y conforme a la situación- y pudo ir al recital que tanto palpitó. Lo único malo que le pasó después fue que la fila era aun más larga, dado que habían pasado, por lo menos, dos horas desde el accidente. A horas de la madrugada, finalizado el concierto, la modelo compartió fotos en sus redes sociales contando lo maravilloso que fue el espectáculo y comentó entre risas lo que le había pasado anteriormente.





                    Aquí, Nina Fernández haciendo una sesión de fotos para una revista prestigiosa.

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